Por qué esta pregunta es decisiva
«Hábleme de usted» abre la mayoría de las entrevistas. Parece sencilla, pero es tu primera oportunidad de enmarcar la conversación: en un minuto y medio, el reclutador se hace una idea de tu trayectoria, de tu capacidad de síntesis y de lo que te ha llevado a sentarte frente a él. Las preguntas siguientes a menudo retomarán lo que hayas dicho.
Hay dos errores que se repiten sin cesar: recitar el CV en orden cronológico y hablar de la vida personal. El reclutador ya ha leído tu CV; espera un relato construido y orientado al puesto.
La estructura presente, pasado y futuro
Una estructura en tres tiempos funciona en la gran mayoría de los casos:
Presente (20 segundos): quién eres profesionalmente hoy, en una o dos frases.
Pasado (40 segundos): dos o tres etapas o logros de tu trayectoria que te preparan directamente para este puesto, con un resultado concreto.
Futuro (30 segundos): lo que buscas ahora y por qué este puesto, en esta empresa, es el siguiente paso lógico.
Un ejemplo
«Soy técnica de marketing digital desde hace tres años en una pyme de comercio electrónico, donde me encargo de la captación de pago y de las campañas de email marketing. Antes, cursé un máster en marketing e hice prácticas en una empresa de software, donde descubrí el análisis de datos de campañas. En mi puesto actual, he reducido el coste de adquisición un 20 % en un año reestructurando nuestras campañas. Ahora quiero trabajar en un producto con más proyección internacional, y eso es precisamente lo que me atrae de su lanzamiento en Portugal: me gustaría aportar mi experiencia en captación multicanal».
En menos de dos minutos, el reclutador conoce el perfil, dispone de una prueba con cifras y entiende la motivación por el puesto.
Adaptar tu presentación a cada oferta
Tu presentación no es fija. Antes de cada entrevista, relee la oferta y elige de tu trayectoria los dos o tres elementos más útiles para ese puesto en concreto. Para un primer empleo, apóyate en tus prácticas, tu formación dual, tus proyectos o tu voluntariado.
No pases de dos minutos: el reclutador te repreguntará si quiere saber más.
Termina hablando del puesto al que aspiras, para dar pie de forma natural a la pregunta sobre tu motivación.
Deja de lado la vida privada, las opiniones y los detalles que no tengan relación con el puesto.
Ensayar sin recitar
Aprende la estructura y los tres o cuatro mensajes clave, no las frases palabra por palabra. Una presentación recitada se nota enseguida y rompe la conexión con el reclutador. Practica en voz alta, cronométrate y ajusta hasta que el relato fluya.






